Ritmo sinusal

SR Ritmo

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Visión clínica general

El ritmo sinusal es cualquier ritmo cardíaco que se origina en el nódulo sinoauricular (SA), el marcapasos natural del corazón situado en la unión de la vena cava superior con la aurícula derecha. Es un género, no un patrón fijo único: cualquier ritmo cuyo impulso comience en el nódulo SA y active las aurículas en la secuencia normal de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda califica como ritmo sinusal, independientemente de la frecuencia. El ritmo sinusal normal (NSR) es la especie concreta dentro de ese género: un ritmo sinusal que además cumple los criterios de frecuencia y regularidad (60-100 lpm, con una variación P-P latido a latido inferior a unos 0.12 segundos). Un ritmo del nódulo sinusal más rápido de 100 lpm es taquicardia sinusal, uno más lento de 60 lpm es bradicardia sinusal, y uno con variación P-P por encima de ese umbral es arritmia sinusal; cada uno sigue siendo un ritmo sinusal por su origen, pero ninguno es “ritmo sinusal normal” por definición. La etiqueta “ritmo sinusal” confirma dónde se origina el ritmo, no que su frecuencia o regularidad sean normales; la frecuencia y la regularidad deben comprobarse por separado.

Desde el punto de vista mecanístico, las células marcapasos especializadas del nódulo SA se despolarizan espontáneamente más rápido que cualquier otro tejido cardíaco, por lo que en condiciones normales marcan el ritmo de todo el sistema de conducción. Cada descarga se propaga por el miocardio auricular, produciendo la onda P, llega al nódulo AV y se conduce a través del sistema His-Purkinje para despolarizar los ventrículos como el complejo QRS. La actividad eléctrica propia del nódulo SA es demasiado pequeña para registrarse directamente en el ECG, por lo que el origen sinusal siempre se infiere de forma indirecta, a partir de la morfología y el eje de la onda P, y nunca se observa como una señal discreta.

Desde el punto de vista clínico, el ritmo sinusal por sí solo no constituye un diagnóstico: confirma que el nódulo SA funciona como el marcapasos dominante. El peso clínico recae en la frecuencia y la regularidad que lo acompañan: una frecuencia entre 60-100 lpm y una variación P-P inferior a unos 0.12 segundos (ritmo sinusal normal) suele reflejar un equilibrio autonómico normal, mientras que una frecuencia sinusal sostenida fuera de ese rango puede reflejar un desencadenante fisiológico (esfuerzo, sueño, tono vagal ligado a la respiración) o una causa cardíaca, metabólica o farmacológica subyacente que exige el mismo seguimiento que el ritmo con nombre propio asociado.

Un ritmo sinusal con frecuencia y regularidad normales no produce síntomas: es la línea base esperada. Cuando la frecuencia sinusal se desvía de los límites normales, los síntomas siguen al ritmo resultante y no al origen sinusal en sí: una frecuencia sinusal inadecuadamente lenta puede causar fatiga, mareo o síncope, y una frecuencia sinusal elevada puede causar palpitaciones, disnea o mareo, especialmente cuando está impulsada por una enfermedad subyacente y no por el esfuerzo.

El ritmo sinusal normal a una frecuencia normal refleja una función sana del nódulo SA y un tono autonómico equilibrado, y no requiere ninguna otra explicación. La arritmia sinusal, la variación respiratoria de la frecuencia sinusal, es más frecuente en personas jóvenes y sanas y refleja la modulación vagal normal del nódulo SA durante la respiración. Una frecuencia sinusal sostenida fuera de los límites normales suele estar impulsada por un desencadenante identificable: esfuerzo, fiebre, dolor, ansiedad, hipertiroidismo, hipovolemia o consumo de estimulantes en el caso de frecuencias más rápidas; betabloqueantes, calcioantagonistas, digoxina, hipotiroidismo, apnea del sueño o enfermedad intrínseca del nódulo SA en el caso de frecuencias más lentas.

Guía de interpretación

Características clave:

  • Frecuencia: variable por definición; el ritmo sinusal abarca cualquier frecuencia que fije el nódulo SA. 60-100 lpm define específicamente el ritmo sinusal normal; más rápido es taquicardia sinusal, más lento es bradicardia sinusal.
  • Ritmo: regular, latido a latido, en el ritmo sinusal normal. Una variación del intervalo P-P superior a unos 0.12 segundos corresponde a arritmia sinusal y no a ritmo sinusal normal, aunque el origen sigue siendo sinusal.
  • Ondas P: positivas en las derivaciones I, II y aVF; invertidas en aVR; forma y eje uniformes latido a latido; una onda P precede a cada QRS en una relación 1:1.
  • Intervalo PR: normal y constante, 0.12-0.20 segundos.
  • Complejo QRS: estrecho, inferior a unos 0.10-0.12 segundos, salvo que exista una alteración de la conducción independiente.
  • Segmento ST, ondas T, intervalo QT: dentro de los límites normales para la frecuencia del paciente; ninguno de estos es un rasgo definitorio del ritmo sinusal en sí.

La etiqueta de ritmo “sinusal” describe dónde se origina el impulso, no la frecuencia. Confirma la frecuencia y la regularidad P-P por separado antes de considerar normal una tira etiquetada como “ritmo sinusal”.

Derivaciones clave

  • Derivación II – Referencia principal para confirmar el origen sinusal. El vector de despolarización del nódulo SA en el plano frontal apunta hacia la derivación II, por lo que la onda P suele ser positiva y estar mejor definida aquí.
  • Derivación V1 – Segunda vista útil de la morfología de la onda P, en particular para distinguir una onda P sinusal de una onda P ectópica auricular o de la unión.

Diagnóstico diferencial

  • Bradicardia sinusal — misma morfología y eje de onda P sinusal, pero con una frecuencia inferior a 60 lpm, lo que incumple el criterio de frecuencia para ser “normal”.
  • Taquicardia sinusal — misma morfología y eje de onda P sinusal, pero con una frecuencia superior a 100 lpm.
  • Arritmia sinusal — la morfología de la onda P sinusal no cambia, pero el intervalo P-P varía latido a latido más de unos 0.12 segundos, habitualmente siguiendo el ciclo respiratorio.
  • Extrasístoles auriculares — una onda P anticipada, con una morfología y un eje distintos de la onda P sinusal, interrumpe un ritmo sinusal por lo demás normal; es el latido ectópico anticipado, y no el ritmo subyacente, lo que rompe la condición de “sinusal”.

Resumen del tratamiento

El ritmo sinusal normal no requiere intervención: es el ritmo de referencia con el que se compara cualquier otro hallazgo. Cuando una tira se etiqueta como ritmo sinusal pero la frecuencia o la regularidad son anormales, monitoriza y escala según el diagnóstico basado en la frecuencia asociado, y no según la etiqueta “sinusal” en sí misma: confirma la colocación de los electrodos y repite la tira, correlaciona con los signos vitales y los síntomas, y notifica al proveedor si una frecuencia sinusal persistentemente rápida o lenta no se explica por un desencadenante fisiológico evidente (ejercicio, fiebre, dolor) o por un efecto farmacológico conocido.

Ejemplos de ECG

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